Ricetta Salsa Crispy Low Carb

Receta de salsa crispy baja en carbohidratos

Salsa Crispy Low Carb casera

Una salsa cremosa, intensa y sabrosa, perfecta para acompañar hamburguesas, sándwiches low carb y carnes a la parrilla. El gusto decidido de la mostaza se encuentra con la dulzura natural del concentrado de tomate, mientras que los pepinillos y las alcaparras añaden una agradable nota ácida y ligeramente crujiente.

La Salsa Crispy Low Carb es una preparación a base de yemas de huevo y aceite de cacahuete, enriquecida con ingredientes de sabor intenso y sin necesidad de añadir azúcar.

Ideal para rellenar los Hamburger Bun Low Carb OVER, puede utilizarse también para acompañar focaccias rellenas, hamburguesas de carne, pollo a la parrilla y otras preparaciones saladas. Una salsa con un carácter decidido, capaz de transformar hasta el sándwich más sencillo en una propuesta gourmet.

Ingredientes

Para unos 344 g de salsa – 22 porciones de unos 15 g

Ingrediente Cantidad
Yemas de huevo pasteurizadas 3 (unos 45 g)
Aceite de semillas de cacahuete 150 g
Mostaza de Dijon sin azúcares añadidos 50 g
Concentrado doble de tomate 30 g
Pepinillos en vinagre, escurridos 30 g
Alcaparras desaladas 20 g
Ajo en polvo 3 g
Extracto de carne bovina 5 g
Vinagre de manzana 10 g
Sal fina 1 g, solo si es necesario

Tiempos de preparación

Tiempo total: unos 35 minutos, incluido el reposo

Preparación de los ingredientes: 5 minutos

Emulsión y elaboración: 10 minutos

Reposo en el frigorífico: 20 minutos

Rendimiento: unos 350 g de salsa

Porción recomendada: 10–15 g

Preparación

1. Prepara los ingredientes

Enjuaga bien las alcaparras bajo agua corriente para eliminar el exceso de sal, luego sécalas con papel de cocina.

Escurre los pepinillos en vinagre y pícalos finamente con un cuchillo, hasta obtener trocitos pequeños y regulares.

Pica también las alcaparras, manteniendo una consistencia ligeramente granulosa.

Este paso es importante: la característica de la Salsa Crispy es precisamente el contraste entre la base cremosa y los pequeños fragmentos de pepinillo y alcaparras, que brindan una agradable consistencia al paladar.

2. Prepara la base de la salsa

Vierte las yemas pasteurizadas en un recipiente alto y estrecho, apto para la batidora de mano.

Añade la mostaza y el vinagre de manzana, luego empieza a batir a baja velocidad hasta obtener una mezcla uniforme.

La mostaza y las yemas favorecen la formación de la emulsión, permitiendo que el aceite se incorpore gradualmente a la parte acuosa.

3. Emulsiona con el aceite de cacahuete

Continúa batiendo vertiendo el aceite de cacahuete muy lentamente, al principio pocas gotas a la vez y posteriormente en hilo.

Trabaja la mezcla manteniendo la parte final de la batidora sumergida en la salsa, hasta obtener una consistencia densa, lisa y homogénea.

No añadas todo el aceite de una vez: una emulsión formada gradualmente resulta más estable y reduce el riesgo de que la salsa se corte.

El resultado debe recordar a una mayonesa cremosa y consistente.

 

4. Añade el tomate y los aromas

Incorpora el concentrado de tomate, el ajo en polvo y el extracto de carne.

Bate brevemente a baja velocidad, hasta distribuir uniformemente todos los ingredientes.

La salsa adquirirá una coloración rosada tirando a naranja y una consistencia más espesa.

El concentrado de tomate contribuye al color y a la estructura de la preparación, mientras que el extracto de carne añade una nota sabrosa que la hace especialmente adecuada para hamburguesas.

5. Incorpora los pepinillos y las alcaparras

Añade a la salsa los pepinillos y las alcaparras previamente picados.

Mezcla con una espátula o una cuchara, sin volver a utilizar la batidora.

Es importante mantener los pequeños fragmentos de los ingredientes: son precisamente estos los que distinguen la Salsa Crispy de una salsa rosa común completamente lisa.

Prueba la mezcla y añade la sal prevista solo si es necesario. La mostaza, las alcaparras y el extracto de carne ya aportan una cantidad significativa de sal.

6. Deja reposar la salsa

Transfiere la Salsa Crispy a un recipiente limpio, preferiblemente de cristal, y tápalo cuidadosamente.

Guárdala inmediatamente en el frigorífico a una temperatura no superior a 4 °C y deja reposar durante unos 20 minutos antes de servir.

Durante este breve reposo, los aromas se distribuyen más uniformemente y la salsa adquiere un sabor más armonioso.

Mezcla delicadamente antes de utilizarla.

Sugerencia de servicio

La Salsa Crispy Low Carb está especialmente indicada para acompañar los Hamburger Bun Low Carb OVER, sobre todo cuando están rellenos con hamburguesas de ternera, queso, lechuga y tomate fresco.

Distribuye unos 10–15 g de salsa en la parte interna del pan, preferiblemente después de haberlo tostado ligeramente. Su consistencia cremosa permite distribuirla fácilmente, sin humedecer excesivamente la superficie del pan.

Puedes utilizarla también como acompañamiento para pollo a la parrilla, rosbif, verduras a la plancha o como salsa para aperitivos salados low carb.

Para obtener un resultado equilibrado, evita añadir otros condimentos demasiado salados: la mostaza, las alcaparras y el extracto de carne ya confieren a la preparación un sabor decidido.

Conservación: al tratarse de una preparación casera no cocinada, realizada con yemas pasteurizadas, conserva la salsa en el frigorífico a una temperatura no superior a 4 °C y consúmela preferiblemente en 24 horas. No la conserves a temperatura ambiente y utiliza siempre utensilios limpios para extraerla.

La presencia de vinagre y mostaza no sustituye un tratamiento de conservación validado.

Por qué funciona

La Salsa Crispy Low Carb ofrece una alternativa a las salsas para hamburguesas comunes, a menudo caracterizadas por la adición de azúcar o por cantidades elevadas de ingredientes edulcorantes.

La base de yemas y aceite de cacahuete confiere una consistencia cremosa y estable, mientras que la mostaza contribuye a la emulsión y añade una nota picante.

El concentrado de tomate da color e intensidad, mientras que los pepinillos y las alcaparras crean un contraste fresco y ácido.

Utilizando ingredientes seleccionados sin azúcares añadidos, la receta mantiene un contenido de carbohidratos muy reducido, de unos 2,7 g por 100 g de salsa.

La elevada presencia de aceite hace que la preparación sea muy calórica: por ello es aconsejable utilizarla como condimento, en porciones de 10–15 g.

Valores nutricionales medios

Valores estimados por 100 g de salsa y por una porción de 15 g.

Valor nutricional Por 100 g Por porción (15 g)
Energía 1.983 kJ / 474 kcal 297 kJ / 71 kcal
Grasas 49,0 g 7,3 g
de las cuales ácidos grasos saturados 10,3 g 1,5 g
Carbohidratos 2,7 g 0,4 g
de los cuales azúcares 1,6 g 0,2 g
Fibra 1,3 g 0,2 g
Proteínas 4,8 g 0,7 g
Sal 1,6 g 0,24 g

Los valores nutricionales son estimados sobre la base de las cantidades indicadas en la receta y de las tablas nutricionales CREA y de los fabricantes de alimentos utilizados como referencia.

El cálculo considera un rendimiento total de unos 344 g, sin pérdidas significativas de peso durante la preparación.

Los valores reales pueden variar en función de las marcas utilizadas, de la composición de los ingredientes y del grado de desalación de las alcaparras.

La salsa contiene huevos y mostaza. En función de los productos elegidos pueden estar presentes también otros alérgenos, como sulfitos y trazas de ingredientes adicionales declarados en los envases.

Para obtener valores más precisos es necesario utilizar las fichas nutricionales de las materias primas específicas empleadas.

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